Hablar de uno mismo nunca es fácil pero te contaré algo…. 

        Puedo parecer serio a veces, pero es timidez. Siempre he sido muy observador, de pequeño jugaba yo solo a imaginar quién era la persona que tenía delante, llegando a crear personajes increibles. Desde que salieron las cámaras desechables (algunos ni las recordaréis) he ido con una en el bolsillo, fotografiando todo lo que se ponía frente a mi.

         Por mi timidez nunca me atreví a ir más allá, disparaba desde lejos y imaginaba… No fue hasta hace una década, que decidí ser valiente, compré mi primera réflex y me dije a mi mismo que era fotógrafo. Todo cambió, empecé a obligarme a hablar con la gente y aunque seguía escondiéndome tras la cámara , comencé a dejar de imaginar y a retratar a la gente. 

         Para mi un retrato es algo más que una luz bonita y buenos colores, un retrato debe contarte ese preciso momento y todo lo que hay detrás. Tras cada imagen hay una persona, con sus batallas y sus demonios, con sus alegrías y triunfos. 

        Como para todo en la vida, en la fotografía también soy muy radical, colores intensos y luces duras, trabajo la fotografía deportiva escondido para sorprender al deportista y la fotografía de retrato muy cerca para conocer bien a la persona. Me gusta robar un momento y también crearlo. Me encantan los retos y nunca digo que no a nada. 

         Soy Roberto Gilarte y para conocerme solo debes ver mis fotografías ya que en cada una va una pequeña parte de mi.